Ayer
en las noticias hablaban sobre chilenos que murieron en Colombia, gente que
estaba de vacaciones y que se trasladaban de una ciudad a otra por un medio
terrestre y que este desbarranco con las consecuencias mencionadas, otros
chilenos también resultaron heridos. Cuento esto no a modo de entregar
información noticiosa, si no que en pos de informar cuales con mis decisiones
con respecto a la muerte, o sea, que deben hacer las personas que me rodeen en
ese momento. ¿Por qué ahora?, bueno, han estado sucediendo un montón de
tragedias a mi alrededor, no estoy alarmado ni nada, pero es mejor estar
preparado, ¿a qué me refiero con esto?, me refiero a que si no le cuentas a
alguien podrían darte el ultimo adiós no como tú quieres, y hasta además
hacerlo bajo otros preceptos que no tienen que ver con la ideología que has
estado practicando últimamente, además de tener que dejar "cachos",
en la mayoría de los casos a gente que no tiene por qué debe hacerse cargo de estas
cosas, no estoy diciendo en ningún caso que yo pueda tomar responsabilidades
por otros, en el caso de mi familia, pero por lo menos a mí no me gustaría ser
molestia para nadie, así que el tramite será corto. Si alguien lee esto, quiero
decir que es serio, quiero que hagan todo lo que aquí dirá al pie de la letra,
si no vendré del más allá a tirarle los pies en las noches a quien no hizo lo
que pedí. Además creo que a los muertos se les cumplen los últimos deseos,
tal cual sucedió con Felipe Camiroaga, quien su deseo era que sonara “Ángel
Para Un Final” de Silvio Rodríguez en su funeral, ahora no es fácil encontrar
un video en YouTube de esta canción sin que aparezcan imágenes de Felipe, de su
rostro sobre el mar al atardecer mirando el horizonte.
Lo
primero que quiero que hagan es envolver mi cuerpo sin ningún ropaje en la tela
más barata que encuentren, además de hacer que por favor algún carpintero
construya un cajón de madera provisorio, para que si alguien quiere ir a darme
un último adiós, pueda mirarme por última vez, supongo que alguien querrá
hacerlo, bueno aquí tiene una posibilidad, no olvide llevar un pañuelo, pero no
para secar lagrimas si no para que use en la boca y nariz cuando quieran verme
por última vez, seguro comenzara el cuerpo a tomar un mal olor por la descomposición,
en esto no debería haber ningún tipo de problemas, solo soy carne fuera del
refrigerador. No pongan fotos mías, ni la de nadie, venga de donde venga, seguramente
la tecnología estará muy avanzada, y todos tendrán teléfonos celulares o lo que
quiera que exista en esos momentos y seguro que si fueron a darme el último adiós,
tendrán alguna foto mía por ahí, además si están ahí es porque en algún momento
de la vida compartimos, eso quiere decir que la anécdota es mucho más
entretenida que una foto con los dedos en V, así que nada de imágenes.
Lo
otro es que eviten llevar niños, no tienen por qué pasar por esto, a menos que
ya hayan tenido una muerte cercana o comprendan que ya no estaré ahí, seguro lo
harían con mis hijos, lo cual supondría a ellos una lección rápida de que la
gente muere y no vuelve, pero creo que a esas alturas, ya les habré hablado al
respecto y entenderán lo que está sucediendo, pero ¿y los otros?, además que lloran
y todo eso, si tienes hijos puedes ir un rato, incluso no es una obligación, no
es extremadamente necesario que vayan, si me recuerdan o existen cosas que los
hagan acordarse de mí, está bien, no es necesario que se apersonen.
La
ropa que tenga en esos momentos regálenla, puede ser a cualquiera, si alguien
la pide, solo denla.
Las
posesiones que no creo que sean muchas, destínenlas como lo dice la ley de
herencia, todo queda primero a la mujer u hombre que me acompañe en esos momentos, al
parecer debiera haber un vínculo, pero si no es así no importa, esta persona sabrá
que hacer, además tendré tan poco que no alcanzaría ni para pelearse, siempre
escucho que cuando muere un padre los hijos se pelean por sus cosas y que además
el muerto se debe sentir triste por lo que sucede, pero no es así una vez
escuche a un hombre decir: “No voy a dejar ningún testamento, así veré desde el
lugar al que vaya como se pelean estos conchesumadre por las cosas mientras me
rio de ellos por los siglos de los siglos” textual.
Así
que como sigue, déjenlo a mi mujer u hombre, en el caso que no tenga a mis hijos, si no
tengo hijos, a mi mama y papa, si mi mama y papa ya no están vendan todo y conviértanme
en un mecenas.
Demás
está decir que no me lleven a ningún templo al que no haya ido antes, es decir,
si no fui nunca porque tendría que hacerlo ahora. Así que en la casa nomas, además
después de que eso termine, si no son capaces de encontrar a alguien que me
haga un funeral celeste, simplemente cremen mi cuerpo, y esparzan las cenizas
por todos los lugares que quieran. Pero no se las lleven para la casa, estar
preocupados por un frasco con cenizas es demasiado.
Después
de cremar mi cuerpo, devuelvan el cajón al carpintero para que vuelva a usar la
madera, si no las quiere devuelta, pueden cremarme con el cajón, la idea es no
interferir demasiado. Lo importante aquí es hacer el trámite, lo más simple
posible y con la menor bulla posible, es triste, lo sé, pero que vamos a hacer,
la gente muere y listo, cajones caros o un gran funeral, no van con mi estilo, así
que por favor a quienes lean esto, cuando muera recuérdenlo bien, porque están
advertidos, vendré por las noches a robarles los chocolates de sus despensas.
La
muerte es parte de la vida, y la idea es que se siga rodando a través de la
naturaleza, volver a ella y de alguna forma, volver desde la naturaleza a ser
parte de ella, convertido en algún animal, un árbol, u otro ser humano. Es tan
simple como eso, venimos de la naturaleza, y debemos volver a ella.
Apendice:
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